Contra la pena de muerte en el mundo
La pena de muerte se aplica a menudo de forma discriminatoria y desproporcionada, contra las personas sin recursos económicos, y minorías raciales, étnicas o religiosas. En EEUU no hay escrúpulos para condenar a muerte a personas que no entienden la sentencia, o se encuentran bajo los efectos de fuertes medicamentos, en el momento de ser condenadas. Un 10% de las personas que se encuentran en el corredor de la muerte padecen problemas de enfermedad mental (alrededor de 3.400 personas). Es un acto cruel e inhumano, un asesinato premeditado a sangre fría a manos del Estado, que lleva demasiado tiempo pasándose por alto. La ONG Amnistía Internacional (AI) inició una campaña en el año 2006, para exigir a EEUU que dejaría de ejecutar a estas personas, pero sólo como un primer paso para el verdadero objetivo de abolir la pena de muerte en este país. En los últimos 5 años se han dado algunos pasos por impedir las ejecuciones de personas con discapacidad intelectual y menores, pero no se ha extendido a aquellas con trastornos mentales. Pero la aplicación en personas con problemas mentales, es además de un crimen, un castigo inhumano y degradante , porque no son siempre responsables de sus actos, y, en algunos casos, no tienen acceso a procesos judiciales justos. La mayoría de países no utiliza la pena de muerte contra ninguna persona, menos aún contra aquéllas diagnosticadas con una enfermedad mental. La ONU ha pedido reiteradamente a los países que aún mantienen la pena de muerte que no la apliquen en estos casos.
En el mundo aún quedan países que siguen aplicando la pena de muerte (China, Irán, India, Arabia Saudí, donde la homosexualidad puede llegar a pagarse con la vida, etcétera). En China, entre otros, se llevan a cabo ejecuciones masivas de condenados a muerte, y el mundo supuestamente civilizado se echa las manos a la cabeza. Pero lo que es de escándalo es que no mostremos nuestra indignación, cuando somos conocedores de la existencia de esta barbarie en EEUU. No hace falta buscar justificaciones para condenar la pena de muerte, a la que tan aficionados son los gobernantes norteamericanos. La pena de muerte es la evidencia del fracaso de un sistema para afrontar los problemas sociales .Nos debemos preguntar qué clase de democracia es la de los americanos, que necesitan de la pena de muerte para preservar su gobierno. La pena de muerte en EEUU representa la punta del iceberg de una estructura judicial gravemente defectuosa en una cultura racista. Se ha comprobado que la defensa legal de la gente pobre es pésima y son innumerables los casos en los que personas inocentes han sido injustamente condenadas a la pena de muerte, por un crimen que no cometieron.Obama es el presidente de uno de los pocos países que aún no han firmado los dos importantes acuerdos en materia de Derechos Humanos, y permite la pena de muerte.¿Qué se puede esperar de un Premio Nobel de la Paz, que en su discurso en Oslo dejó perplejo al mundo justificando sus guerras?. Un presidente que no ha cumplido sus promesas electorales de abandonar Irak y antes de Navidad envió 30.000 tropas más a Afganistán.
La pena de muerte, es un asesinato legal, una violación del derecho a la vida, es la venganza del Estado . La dignidad de la vida humana nunca debe ser irrespetada.

Maika Etxarri









lasrecetasdeteresa dijo
Hola yo la verdad no estoy de acuerdo con la pena de muerte ya que hay gente que luego se ha demostrado que eran inocentes. pero si cadena perpetua, para esos que asesinan a sus pareja, y que a los pocos años por buena conducta les ponen de patitas en la calle y estos que raptan a niñas y luego las matan eso no puede ser, que tengan una pena tan corta, no que paguen con estar en la cárcel toda su vida y si no que se lo digan a esos padres que no saben donde están sus hijos. Eso no se puede consentir, es mi parecer. Besitos
8 Enero 2010 | 06:04 PM