"Los Hijos de la Oscuridad de Franco de Vita"
Y conocen el hambre y la muerte de cerca. Saben más de la vida de lo que te parezca. Y caminan descalzos, con sus callos de asfalto, algunos más altos pero yo te aseguro, no más de diez años tendrán. Quien los trajo a la vida ellos jamás lo supieron. No tendría un par de años cuando allí lo dejaron. Por razones diversas, o simplemente inconciencia, lo cierto es que ahora tienen sitio seguro. Los hijos de la oscuridad. Debajo de la ciudad, donde la vida no cuenta, sino 5 minutos de más. Luchando un trozo de pan, entre la peste y la bestia. Los hijos de la oscuridad. Y se le ha visto inhalando unos restos de cola, para burlar el hambre por unas pocas horas. Y se ganan la vida, hurgando entre la basura, tan llenos de rabia como llenos de dudas. Los hijos de la oscuridad. Debajo de la ciudad donde la vida no cuenta, sino 5 minutos de más. Luchando un trozo de pan entre la peste y la bestia. Los hijos de la oscuridad. Y se ganan la vida, hurgando entre la basura, tan llenos de rabia como llenos de dudas. Los hijos de la oscuridad. Debajo de la ciudad, donde la vida no cuenta, sino 5 minutos de más. Luchando un trozo de pan entre la peste y la bestia. Los hijos de la oscuridad.
P.D : Dedicado a todos los niños de la calle, que viven su infancia privada de lo más esencial : amor, cariño de una familia, un hogar, alimentación adecuada, asistencia sanitaria y educación básica. La triste y cruda realidad de un colectivo marginal y desprotegido de la infancia, que no debemos olvidar. Con cariño para estos "Príncipes del Silencio".
Maika Etxarri


Juan dijo
Hola Luzblanca según la ONU, actualmente existen en el mundo hasta 150 millones de niños de la calle, desplazados de sus casas por la violencia, el abuso de drogas y alcohol, la muerte del padre o la madre, crisis familiares, guerras o desastres naturales.Muchos niños indigentes son forzados a ganarse la vida en las calles,mendigando, vendiendo en los barrios de chabolas y ciudades del mundo.La mayoría termina muriendo víctimas de las drogas, la rivalidad entre pandillas y las enfermedades.Como tu dices no debemos olvidar a esta infancia marginada.
Saludos
Juan
3 Noviembre 2008 | 11:45 PM