Parte del discurso del Dalai Lama en el Premio Nobel de la Paz , Oslo 10 de diciembre de 1989:
"La paz, en el sentido de ausencia de guerra, es de poco valor para alguien que se está muriendo de hambre o de frío. No eliminará el dolor de la tortura inflingida a un prisionero de conciencia. Ni tampoco consuela a aquellos que pierden a sus seres queridos en inundaciones causadas por la insensata deforestación de un país vecino. La paz sólo puede durar allí donde los derechos humanos se respetan, donde la gente está alimentada y donde los individuos y las naciones son libres. La verdadera paz con nosotros mismos y con el mundo a nuestro alrededor, sólo se puede lograr a través del desarrollo de la paz mental. Los otros fenómenos mencionados anteriormente están igualmente relacionados. Así, por ejemplo, comprendemos que un medio ambiente limpio, riqueza o democracia tienen poco valor frente a la guerra, especialmente la guerra nuclear, y que el desarrollo material no es suficiente para asegurar la felicidad humana. Esto forma parte de nuestro carácter nacional, arraigado en valores culturales y religiosos que acentúan la importancia de la paz mental conseguida por medio de generar amor y bondad hacia todos los seres vivos, humanos y animales. La clave es la paz interior: si se tiene paz interior, los problemas externos no afectarán el profundo sentido de paz y tranquilidad. En este estado mental se pueden afrontar las situaciones con razonamiento y tranquilidad, mientras se mantiene la felicidad interior. Esto es muy importante. Sin paz interior, por muy confortable que sea la vida material, aún se estará preocupado, molesto o triste por diferentes circunstancias. La paz empieza dentro de cada uno. Cuando poseemos paz interior, podemos estar en paz con todos a nuestro alrededor. Cuando nuestra comunidad está en un estado de paz, esta paz puede ser compartida con nuestras comunidades vecinas. Cuando sentimos amor y bondad hacia los demás, esto no sólo hace que los demás se sientan amados y protegidos, sino que nos ayuda también a nosotros a desarrollar paz y felicidad interior."
Una pregunta al Dalai Lama:
¿Qué le sorprende más de la humanidad? Y él respondió : Los hombres porque pierden la salud para ganar dinero, después pierden el dinero para recuperar la salud. Y por pensar ansiosamente en el futuro no disfrutan el presente, por lo que no viven ni el presente ni el futuro. Y viven como si no tuviesen que morir nunca . . . Y mueren como si nunca hubieran vivido.
Reflexión del Dalai Lama sobre la Paz :
"A través de la paz interior se puede conseguir la paz mundial. Aquí la responsabilidad individual es bastante clara ya que la atmósfera de paz debe ser creada dentro de uno mismo, entonces se podrá crear en la familia y luego en la comunidad"
La colaboración entre Budistas y neurocientíficos ha producido la información más reciente en el estudio de las emociones. Los Budistas a través de la meditación promueven la compasión, la alegría, la bondad, la benevolencia y la amabilidad.Un equipo de psicólogos está investigando el potencial del entrenamiento en la meditación Budista para cambiar el cerebro a estados emocionales positivos. Los investigadores de la Universidad de Wisconsin (EEUU) desde 1992 llevan a cabo este estudio en colaboración con el actual Dalai Lama y otros monjes budistas muy experimentados en el arte de la meditación. Los últimos resultados de este estudio, liderado por los neurocientíficos Antoine Lutz y Richard Davidson, han sido publicados en la revista 'Proceedings of the National Academy of Sciences'.Hasta ahora la paz interior y la serenidad conseguidos a través de la meditación se interpretaban recurriendo a fuerzas metafísicas. Gracias a este estudio, los efectos de estas prácticas se han traducido al lenguaje científico. Los monjes budistas que llevan largo tiempo practicando meditación presentan una gran actividad en una zona determinada del cerebro, en la corteza prefrontal izquierda (área asociada con la felicidad, la alegría y el entusiasmo). En cambio este área no presenta casi actividad en los individuos que no practican meditación, aunque sí está viva con más frecuencia en aquellos que tienen un carácter optimista y poco ansioso. Quienes tienen mayor tendencia a la ansiedad, el miedo y la depresión tienen un nivel de actividad mayor en la corteza perifrontal derecha. Los monjes que llevan meditando largo tiempo registran una actividad en esa parte del cerebro realmente alta, según Richard Davidson, psicólogo de la investigación.Todo comenzó cuando en 1992 el Dalai Lama invitó al doctor Davidson a su casa en Dharamsala, en la India. Este psicólogo lleva largo tiempo estudiando los secretos del comportamiento del cerebro; esto llamó la atención del Dalai Lama. Los monjes budistas cuentan con una tradición centenaria de meditación y la curiosidad llevó al Dalai Lama a proponer al investigador el estudio del cerebro de los monjes de su comunidad. Muchas culturas utilizan la compasión y la amabilidad para aliviar el sufrimiento del prójimo a través de técnicas de meditación que incluyen entrenar la concentración, practicar la generosidad, estrategias cognitivas y la visualización del dolor ajeno. Este proceso requiere años de entrenamiento. Lo primero que recomiendan es concentrarse en desear el bien a los seres queridos y, después extender estos sentimientos a toda la humanidad, sin pensar en nadie en concreto.Ocho de los monjes más preparados en la meditación se prestaron como voluntarios para la investigación de Davidson. Son monjes que practicaron durante un tiempo que oscila entre los 15 y 40 años. El grupo de control lo constituyeron 10 estudiantes sin experiencia previa en la meditación, que dedicaron una semana a la contemplación. Colocaron en la cabeza de los monjes y voluntarios una red con sensores eléctricos y se les animó a meditar durante un rato. Los resultados en los monjes budistas fueron impresionantes. La amplitud de las ondas gamma recogidas en algunos de los monjes son las mayores de la historia registradas en un contexto no patológico. Esto tiene su explicación en la suma de las ondas asociadas con la capacidad para prestar atención y el aprendizaje que emiten las diferentes neuronas . Durante la meditación, los monjes conseguían sincronizar un número de neuronas muy elevado. Hace unos años se pensaba que el desarrollo de nuestro cerebro no variaba durante la edad adulta. Pero multitud de estudios constatan que el cerebro no es estático sino que cambia dinámicamente a lo largo de la vida del hombre. En opinión de estos científicos, los resultados del estudio indican que el cerebro, con un correcto entrenamiento, puede desarrollar funciones nunca imaginadas. Practicando meditación se puede aprender a ser generosos ,amar al prójimo y desear el bien a los demás sin esperar nada a cambio.La meditación puede conseguir que las personas sean más compasivas y amables.Nos ayuda a tener la capacidad para seguir el camino de la vida con más calma y de la forma más feliz posible.
Soy una chica de Pamplona,sincera,sencilla e intento ser solidaria en un mundo lleno de injusticias sociales,de pobreza y de guerras,me considero pacifista ante todo.Valoro mucho la amistad.Me gusta vivir cada instante como si fuese un pedazo de vida..Soy familiar,quiero mucho a mi hijo Andoni, y a mis tres niños apadrinados (en India, Mozambique y Burkina Faso).Me considero ciudadana del mundo..
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